Si hacemos una encuesta y preguntamos por ejemplo a 10.000 personas si alguna vez en su vida ha tenido alguna pesadilla durante el sueño, seguramente todas o al menos más del 95% nos contesten que sí. En algún momento de la vida, hemos tenido alguna pesadilla durante el sueño que nos ha hecho despertar bruscamente y, muy posiblemente, recordarla y darle vueltas durante el día siguiente. No es un suceso agradable, pues toda pesadilla va cargada de un componente ansioso y de un contenido amenazante. Si no, no sería una pesadilla propiamente dicha.
Sin embargo, hay veces que las pesadillas empiezan a ser recurrentes, se prolongan en el tiempo y producen en la persona una serie de consecuencias que repercuten negativamente en su salud y bienestar. Si éstas perduran durante al menos más de tres meses y producen un fuerte impacto en la persona, estaríamos hablando de