lunes, 22 de octubre de 2012

22/10/2012


Tener sueño durante el día es un indicador de algún trastorno.
En cierto modo sí. Lo saludable es que durmamos por la noche y que durante el día, con la excepción del periodo entre las 2 y las 4 de la tarde, no tengamos dificultades para mantenernos despiertos. Es decir, que incluso en condiciones de máxima inactividad nos podremos aburrir pero no dormir (p.ej.: mientras vamos sentados en un vehículo junto al conductor en silencio, o cuando estamos en una reunión tediosa, con poca luz).
No obstante, el periodo de entre las 2 y las 4 de la tarde es una excepción porque se produce un ligero incremento de la somnolencia, independientemente de cuánto hallamos comido o bebido.
Salvo en esta franja horaria, si durante el resto del día notamos que nos cuesta mantenernos despiertos y que sólo podemos combatirlo poniéndonos de pie, andando, hablando, tomando caféetc., puede decirse que padecemos de somnolencia. Si esto se produce de manera continuada, conviene acudir a un especialista para que haga un profundo estudio sobre el sueño..
Para ver si padece de somnolencia diurna de manera continuada, puede cumplimentar el cuestionario que le adjuntamos. Debe responder a cada pregunta sobre las posibilidades que tendría de dormirse en una determinada situación. Después, su pareja deberá de contestar estas mismas preguntas en relación a usted. Tenga en cuenta que tendemos a subestimar nuestra propia somnolencia, por lo que la observación proporcionada por otra persona puede resultar muy útil. Posteriormente, sume la puntuación total obtenida en el cuestionario. Si ésta es igual o superior a 13 puntos, es probable que usted padezca de somnolencia excesiva durante el día.
Si los resultados apuntaran la existencia de un posible problema, el siguiente paso es buscar su origen. En primer lugar, lo que hay que hacer es comprobar si se duermen las horas suficientes. Pruebe a dormir una hora más y repita el test. Alternativamente, pregúntese cómo se encuentra un día festivo tras haber dormido por la noche todo lo que necesitaba y haberse despertado de manera espontánea, realmente sin necesidad de dormir más.
Si en los días libres, la somnolencia mejora, usted simplemente debe intentar dormir más horas durante la semana. Si no es así, puede que duerma suficientes horas por la noche pero, por algún motivo, no le descansan. Generalmente suele ser porque algún factor externo (¿luz?, ¿ruido?) o interno (enfermedades tipo apnea del sueño, narcolepsia u otras) se lo impide.

Algunas patologías, conllevan un sueño diurno excesivo. Además de la apnea del sueño, existen otras como la narcolepsia. Esta es una enfermedad de probable origen hereditario que se caracteriza por la existencia de somnolencia diurna severa con ataques incoercibles de sueño a lo largo del día. Con frecuencia suele aparecer ya en la adolescencia y cursa de manera crónica toda la vida. Es más frecuente de lo que se cree, la padecen 1 de cada 2000 habitantes.
Los pacientes con narcolepsia suelen sufrir, además de cataplejía, (sensación de debilidad durante unos segundos en las piernas, brazos o mandíbula cada vez que se ríen o experimentan alguna emoción); parálisis del sueño (sensación de paralización de prácticamente toda la musculatura cuando nos dormimos o despertamos) y alucinaciones hipnagógicas (también en la transición al sueño, o a la vigilia, presencia de ilusiones ópticas o auditivas).
Existen otras causas de hipersomnia, aunque éstas son menos frecuentes y deben ser necesariamente ser valoradas por un especialista en sueño.
 

 

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